Estaba en una plaza del centro de la ciudad. Alguien soltaba centenares de globos azules, blancos y rojos. Miles de ellos. Yo me había parado en mitad de la calle para verlos subir. Los globos se juntaban y volaban hacia arriba y poco a poco se iban transformando en un rascacielos. Uno con los colores de la bandera francesa.
Nocturnos (II)
Categorías:
¡El pez, el pez!
Bitácora de creación literaria y otros menesteres.
Puedes dejar un mensaje al fondo de la pecera:
- javi @ evacuaciondelaspeceras.com

Escribir un comentario